El Observatorio Empresarial Contra la Pobreza acaba de publicar su informe Tecnología con Propósito en el que se analiza el papel de la cuarta revolución industrial en la que vivimos y su capacidad de impacto social para romper brechas y desigualdades.

Tras la primera revolución industrial del siglo XVIII con la máquina de vapor, se han pasado por otras como la cadena de montaje o los ordenadores para llegar a la que nos encontramos actualmente: la cuarta revolución industrial caracterizada por la fusión de tecnologías, la revolución de los datos y la conectividad a nivel global.

El desarrollo tecnológico también implica la creación de desigualdades entre diferentes sectores de la sociedad. Se calcula el 45% del empleo actual de los países en vías de desarrollo será automatizado en el futuro, por lo que en necesario actuar. El papel de las empresas para cumplir los ODS es de vital importancia para disminuir esta brecha.

Además de una brecha social también existe una brecha tecnológica. Se estima que en España 2,2 millones de viviendas no tienen acceso a internet y la población de avanzada edad es el principal grupo en riesgo de exclusión tecnológica. Las empresas deben poner de su parte para fomentarlos mediante cursos instructivos a sus empleados o tomando medidas inclusivas.

Entre las principales tecnologías con mayor relevancia se encuentran la telefonía móvil, Internet of Things (IoT), BlockChain, Big Data, inteligencia artificial (IA) o robótica. Hoy en día la que tiene mayor capacidad de impacto es el internet y la telefonía móvil. Permiten una rápida comunicación sin necesidad de desplazamiento lo que aporta una gran valor al desarrollo del cumplimiento de los ODS.

Estamos en una era donde la empresa ya no tiene un objetivo meramente económico sino que también lo tiene social: es lo que se denomina economía del propósito. La maximización del beneficio deja de ser el objetivo para redirigirlo al propósito: “El ‘propósito’ debe generar empresas basadas en valores, administraciones reguladoras que faciliten esa meta, y consumidores conscientes y comprometidos”.

El 87% de los dirigentes de las grandes empresas considera que la industria 4.0 llevará a una mayor desarrollo e igualdad social ya que por un lado la tecnología permite acercarse más a la causas de una manera mucho más precisa. Por otro lado permite una abanico mucho más amplio de soluciones mediante la utilización de alguna de las tecnologías mencionadas previamente.

Conclusiones:

La revolución tecnológica y la desigualdad se mantendrán en la agenda pública durante los próximos años. La velocidad de los cambios tecnológicos ahondará en los debates expuestos a lo largo del informe y, salvo que se tomen medidas que lo reviertan, las brechas sociales y la desigualdad seguirán aumentando a medida que la economía se digitalice y se construya cada vez más y más sobre el dato.

1. La innovación tecnológica es una oportunidad para que las empresas aumenten su compromiso social, mejorando sus beneficios y su reputación

2. La tecnología es una herramienta para mejorar la eficacia de los proyectos sociales, pero no un fin en sí mismo

3. Más disrupción no implica mayor impacto; la telefonía móvil, por ejemplo, es de las tecnologías con más incidencia

4. Las soluciones tecnológicas con propósito deben ser adecuadas, accesibles, asequibles y estar adaptadas a la población a la que se dirigen

5. Aquellas empresas que apuesten por el impacto social desde el negocio tendrán mayores garantías de éxito

6. La transformación digital de las empresas es un factor que facilita la incorporación de tecnología en los proyectos sociales

7. Las alianzas son clave para que la innovación tecnológica contribuya eficazmente al crecimiento inclusivo

8. La adaptación a la legislación y cultura local es imprescindible para que los proyectos se implementen de manera exitosa

9. El bienestar de las personas debe estar en el centro de cualquier proyecto tecnológico

Claves para la acción:

  • Identificar las fortalezas, tanto en el plano tecnológico como en otros ámbitos de la empresa.
  • Encontrar las ventanas de oportunidad para aplicar tecnología con propósito. Apostar por proyectos e iniciativas que ya estén en marcha.
  • Fomentar una transformación cultural que dote de sentido y dirección a las iniciativas de transformación digital. Vincular la contribución social a los objetivos de negocio
  • Potenciar la transversalidad del impacto social dentro de la empresa; la responsabilidad social corporativa debe inspirar al negocio y viceversa.
  • Buscar vías de financiación y recursos, tanto internos como externos, para garantizar el correcto desarrollo de los proyectos de impacto social
  • Trabajar en red y promover la creación de alianzas según las necesidades de cada proyecto.
  • Adaptar la tecnología, los procesos y los equipos a la realidad local de cada iniciativa.
  • Documentar, sistematizar y compartir. La fase final de un proyecto es tan importante o más que la inicial.

Puedes acceder desde este enlace al informe completo

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