¿Cómo será la sostenibilidad en la era post-covid?

¿Cómo las empresas han sido capaces de movilizar sus activos en la lucha frente al COVID-19 más rápido que otros sectores? Mientras la economía se paralizaba, muchas marcas se volvieron más activas y colaborativas que nunca.

Entendiendo la evolución de la Responsabilidad Corporativa en estos últimos años se explica la respuesta que las empresas han dado a la crisis del COVID-19. ¿Y el futuro de la RSC? Un informe de DIRSE y EY revela las tendencias del sector.

Cómo será la sostenibilidad en el futuro

La Responsabilidad Corporativa no es nueva. En los últimos años, los profesionales de la sostenibilidad han vivido una evolución apasionante; no solo de sus funciones, sino de la percepción que el resto de grupos de interés tienen sobre su rol en la empresa: empezando por sus propios compañeros, pasando por accionistas, clientes, proveedores, hasta las ONG y la sociedad en su totalidad.

En un inicio, empezaron organizando actividades de voluntariado en la empresa con objetivos orientados a incrementar el engagement de equipos. Muy poco a poco, fueron ganando visibilidad en las organizaciones, por ejemplo, a través de programas de empleabilidad dirigidos a colectivos en situación de vulnerabilidad. Estas iniciativas fueron de enorme calado en su posicionamiento interno porque consiguieron vincular proyectos de responsabilidad social corporativa con objetivos de negocio.

Voluntariado corporativo

A principios del siglo XXI, la profesionalización de la sostenibilidad en la empresa dio un salto transformador que ha sido clave para entender la Responsabilidad Corporativa de hoy.  Durante la crisis económica de 2008, la ciudadanía había empezado a cuestionar el tejido empresarial y político tras conocer los casos corrupción que cada día abrían los telediarios. Esta crisis de confianza en las instituciones públicas y privadas hizo un clic en las empresas, especialmente en aquellas que cotizaban en el IBEX.

Este fue el punto de inflexión de la Responsabilidad Corporativa, que dejó de tener un papel muy pequeño en la obra para ganar protagonismo en prácticamente todas las escenas. Así comenzó a tener peso en la toma de decisiones y ahora, que por fin participa en el guion hemos visto la respuesta que han dado a la crisis del COVID-19.

Las empresas empezaron a entender que no son ajenas a la realidad social, sino que la forma en que se relacionan con sus grupos de interés y el entorno en que operan tiene una repercusión directa en su cuenta de resultados. Hay muchos ejemplos de cómo la gestión de esta relación ha traído consecuencias graves para la empresa. Es el caso del fraude de las preferentes en España o la crisis de las emisiones de Volkswagen, por mencionar algunos.

gestión de crisis empresarial

Así es cómo la sostenibilidad se integró en la estrategia de negocio de la empresa, desenmarcándose de Recursos Humanos o Marketing, que es donde tradicionalmente se ha enmarcado el área de Responsabilidad Corporativa. Esto empezaba a ser grande. Y más grande se convirtió cuando el Consejo de Ministros aprobó a finales de 2018  la obligatoriedad de las empresas de más de 250 empleados a publicar una memoria anual con información no financiera. Un ejercicio de transparencia en aras de la buena gobernanza que hasta el momento no se había visto en el panorama empresarial español.

Ahora, muchos departamentos de Responsabilidad Corporativa cuentan con una estructura organizativa y presupuesto propios, con reporte directo a Dirección General o en su defecto, a las áreas de Auditoría Interna o Compliance. La película ya es otra.

A principios de 2020, lo que parece haber ocurrido hace un siglo, se celebraba el Foro de Davos. Concluyó con un manifiesto muy rompedor al invitar a las empresas a abandonar el rendimiento económico como único objetivo para perseguir el beneficio del conjunto de la sociedad. Se proponía a las organizaciones, con independencia de su tamaño, iniciar la búsqueda de su propósito más allá de lo estrictamente económico. Este ejercicio de reflexión después se integraría dentro del core del negocio, es decir, la columna vertebral de la estrategia empresarial.

Foro económico de Davos

Las empresas que han entendido este nuevo escenario y han desarrollado políticas para generar impacto en el negocio a través de estrategias de gestión responsable transversales, han sido capaces de movilizar recursos y talento en la crisis del COVID-19. 

En este contexto, ocurre algo que a todos nos va sonando: la emergencia sanitaria derivada del COVID-19 pone el jaque nuestro sistema sanitario. Las empresas empiezan a canalizar su ayuda a través de sus áreas de Responsabilidad Corporativa, poniendo sus activos al servicio de la salud. Mientras la economía se paralizaba, muchas marcas se volvieron más activas y colaborativas que nunca. Esto parece que ha abierto un nuevo camino… ¿cómo será la sostenibilidad post-COVID? ¿Cómo lo ven los profesionales de la Responsabilidad Corporativa?

Médico covid-19

DIRSE (la Asociación Española de Directivos de Responsabilidad Social) junto con EY han publicado el primer estudio sobre el impacto del COVID-19 para la RSC / Sostenibilidad y sus profesionales. Un informe que pone de manifiesto que la crisis causada por el COVID-19 “va a condicionar radicalmente el modelo de negocio de las empresas, así como el rol de estas en la nueva normalidad que se presenta”. 

248 profesionales han respondido las encuestas que han lanzado sobre el impacto del COVID-19 en la RSC. 

De esta encuesta resulta muy interesante que:

  •  Se confirma una realidad que se estaba viendo venir: la crisis del COVID-19 ha tenido un impacto sobre todos los elementos del modelo de negocio
  • El 92% de los encuestados considera que la crisis del COVID-19 tendrá también un impacto sobre la función de RSC / Sostenibilidad y un 86% opina que la función de Sostenibilidad va a cambiar. El 64% opina que estos cambios serán permanentes
  • El 37% de los encuestados afirma que la función de responsabilidad social se va a mantener en la misma posición organizativa y el 33% que va a cobrar más relevancia.
  • TODOS los temas de sostenibilidad aumentarán de relevancia.
  • La salud, el impacto social y la digitalización se posicionan como los temas con mayor crecimiento después del COVID-19
  • En el ámbito social, el impacto social gana importancia. Con respecto al medio ambiente, la contaminación del aire, la eficiencia energética y la mitigación del cambio climático se sitúan como los temas más significativos. 
  • Durante la crisis del COVID-19, el 51% de los encuestados ha participado en la reflexión interna de la organización acerca de la perspectiva de la organización sobre el propósito y un 47% ha estado involucrado en el plan estratégico futuro de la compañía.
  • Las funciones de los profesionales de la responsabilidad social que más crecen son las relacionadas con el cambio cultural, la participación en el plan estratégico, el diálogo y la acción social. 
  • Un 91% de los encuestados cree que aumentarán las alianzas externas para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)
  • Un 74% de los ellos opina que los ODS tendrán más importancia después de la crisis del COVID-19.

Contribución de las organizaciones a los ODS DESPUÉS del COVID-19

Fuente: Impacto del COVID-19 en las prioridades de la RSC/Sostenibilidad y en el rol de sus profesionales
  • La resiliencia, innovación y visión de futuro, búsqueda de oportunidades e iniciativas y el pensamiento creativo emergen como las competencias que más crecen tras el COVID-19.
  • El cambio cultural, la participación en el plan estratégico, el diálogo con grupos de interés, acción social y medición del retorno no financiero emergen como las funciones que más crecen tras el COVID-19.

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