En un mundo repleto de desafíos, cada persona tiene el potencial de marcar una diferencia significativa. Y si bien las formas de hacerlo son innumerables lo fundamental es encontrar aquella causa que realmente te mueve.
Cada uno de nosotros tiene intereses, valores y convicciones únicas. Ya sea la lucha contra la injusticia social, el cuidado del medio ambiente o la protección de los animales, existe una causa que te apasiona y te remueve.
En esta guía, exploraremos cómo identificar esa causa que despierte tu sentido de propósito para encontrar oportunidades que se alineen con tu visión.
Identifica tus valores, pasiones e intereses personales
Esta introspección te guiará hacia una causa que no sólo te resuene, sino que también refleje tu visión y propósito en el mundo.
- Reflexiona sobre tus valores: ¿Qué principios guían tus decisiones cotidianas? ¿Cuáles son los aspectos en los que no estás dispuesta/o a comprometer? Anota estos valores.
- Explora tus experiencias: Piensa en momentos en los que te sentiste más realizada/o. ¿Qué estabas haciendo? ¿Por qué fue tan gratificante? Estos pueden indicar áreas que realmente te interesan.
- Visualiza el cambio que deseas ver en el mundo: ¿Cuáles son las situaciones que más te conmueven o te provocan indignación? ¿Qué problemas o desafíos te gustaría resolver? ¿De qué manera te ves contribuyendo a este cambio?
Por ejemplo, si siempre te ha interesado el arte y la cultura, podrías encontrar tu impulso para contribuir a organizaciones que preserven el patrimonio cultural de tu región o que acerquen el arte a niños.
Evalúa tus habilidades y competencias
- Reconoce tus habilidades: Haz una lista de tus habilidades y fortalezas. ¿En qué áreas te destacas? ¿Cuáles son tus habilidades más fuertes y valiosas? Anótalas para tener una visión clara de lo que puedes aportar.
- Identifica qué tipo de actividades despiertan tu entusiasmo: ¿Qué tareas realizas con facilidad y te dan satisfacción?
- Piensa en maneras de contribuir: Analiza en qué tipo de organizaciones o proyectos podrías poner en práctica estas habilidades. No juzgues negativamente el nivel de tu contribución, toda ayuda vale y ayuda a generar cambios.
Por ejemplo, si consideras que posees habilidades sólidas en comunicación, podrías aplicarlas de varias formas en el ámbito social, ya sea formando parte de equipos de comunicación, hablando en eventos públicos o impartiendo talleres educativos.
Explora la cultura organizacional
Profundizar en este aspecto te permitirá comprender mejor dónde, cómo y por qué podrías contribuir de manera más efectiva.
- Investiga sus causas y misiones: ¿A qué se dedican? ¿En qué áreas y con qué población trabajan?
- Comprende el impacto y las actividades: ¿Qué proyectos o programas concretos desarrollan? ¿Cómo estos esfuerzos contribuyen directamente a la causa que defienden?
- Reflexiona sobre la alineación con tus motivaciones: ¿Te sientes inspirada/o por su misión y trabajo? Evalúa cómo sus actividades se relacionan con tus intereses, valores y el deseo personal de contribuir a una causa significativa.
Por ejemplo, al explorar organizaciones ambientales, descubrirás una diversidad de enfoques, desde la preservación de la biodiversidad hasta la promoción de prácticas de reciclaje en comunidades. Para decidir en qué causa contribuir, considera cuáles se alinean mejor con tu visión y valores personales.
¿Te gustaría colaborar como voluntario en nuestra Fundación para poner la ingeniería al servicio de las personas más vulnerables?
Fuente: blog de idealist.org
