El objetivo del proyecto es la instalación de paneles fotovoltaicos en el hosital Buen Samaritano para conseguir un suministro barato y fiable que permita la atención de urgencias médicas las 24 horas al día.

El Proyecto Sanitario Buen Samaritano lleva atendiendo enfermos en N’Djamena (Chad) desde 1968, donde gestiona un hospital y una facultad de medicina y enfermería asociada al centro. Pertenece a la Provincia de África Occidental de la Compañía Jesús.

Antes del proyecto, debido a los cortes de energía por parte de la compañía eléctrica suministradora y a la escasez de recursos para poner en marcha y abastecer los grupos electrógenos de respaldo, el hospital no dispone de servicio de atención 24 horas a pacientes críticos y urgencias. Se han dado casos en los que por falta de suministro eléctrico no se ha podido atender a emergencias y no se ha podido operar a pacientes graves.

Un grupo de voluntarios de la Fundación Ingenieros de ICAI para el Desarrollo, es imprescindible decir sus nombres, Pilar, Andrea, Pachi y Ricardo, con Carlos un joven jesuita que ha trabajado en el Chad dos años, han estado trabajando en diseñar la mejor solución posible. Lo que se ha hecho es la instalación de un sistema de generación solar fotovoltaico sobre el tejado del hospital que permita producir energía limpia, renovable y gratuita de manera sostenible.

El propósito es suministrar parte de la energía necesaria para prestar los servicios del hospital en horas de irradiación solar y reducir el coste económico permitiendo así un mejor servicio y aumentar la disponibilidad energética, permitiendo atender urgencias las 24 horas del día.

Ahora nos queda por delante el conseguir hacer realidad la propuesta de nuestros voluntarios, buscando fondos para comprar e instalar los equipos. Sunedison ha donado ya 20 módulos para el proyecto (¡muchas gracias!). Pero todavía nos queda mucha tarea por delante.

Grupo de médicos en el hospital del Chad